Los mejores materiales curriculares.

Libros de texto, materiales curriculares

P1010016Elijamos los mejores materiales curriculares siguiendo criterios sólidos basados en la profesionalidad de los docentes. Aquí enlazamos los elaborados por nuestro centro.

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/colegioandalucia/criteriosseleccionlibros.pdf

Hagámoslo con la inteligencia colectiva de las direcciones andaluzas y de sus equipos docentes. En cualquier caso todas las aportaciones debidamente identificadas serían bienvenidas. No estamos acotados, tampoco nos interesa.

Durante el mes de mayo, iremos recopilando la información autorizada sobre aquellas editoriales que elaboren materiales curriculares de calidad. El referente serán las competencias clave y el currículo de Primaria en Andalucía. En el formulario ofrecemos varias opciones y campos, de acuerdo con la elección de material en distintas áreas competenciales.

Como se ha dicho estará basada en procedimientos y criterios fiables y no en meras ocurrencias. Al término del mes mayo, haremos pública la selección, evitando el autor o autora de la información.

Insisto: ¿Sería posible contar con los análisis que de material curricular han hecho vuestros equipos docentes? Me refiero a los realizados a conciencia y con criterio.

Para evitar una publicidad inadecuada o hecha con precipitación, lo propongo hacer a ciegas: por medio de un cuestionario oculto, cuyos resultados desvelaremos, con todas las aportaciones y ocultando la autoría de las mismas, a finales de mayo. Para contribuir sin que no te lleve más de 2 minutos, aquí está el formulario en red:

https://docs.google.com/forms/d/1O5fhaGTPOFRszrKZAOeWGwf45JMXDobt4G28gXPpgUs/viewform

Imagen: cartas de afecto y amistad en el CEIP Andalucía.

Material curricular y libros de texto. Entre la espada y la pared.

autonomía, Libros de texto

Las cartas admonitorias a las direcciones escolares de ANELE del curso pasado y ASILIPA de este año, asociaciones que defienden los intereses de los editores de libros de texto y de libreros y papeleros respectivamente y también de un modo contrapuesto, añaden un aliciente más al clásico debate sobre el material curricular en los centros; sobre todo en aquellas comunidades, que siguiendo preceptos constitucionales, es gratuito. Tocamos este tema hace algunos meses en una entrada de este mismo blog.

librosymaterialLo más simple, aunque creo que no es lo mejor, sería elegir lotes completos, dar listas de material cerradas y dejar que el mundo gire a nuestra alrededor sin más complicaciones. Esta conducta, tan estrecha de miras, anula cualquier atisbo de profesionalidad docente, y por tanto de una mínima vida escolar. A mi juicio, el magisterio pierde con ella su más genuina capacidad de análisis reflexivo sobre los soportes, pasando a no decidir nada durante al menos cuatro años más, tiempo que lo hará hibernando al tibio calor del material elegido. Jaume Martínez Bonafé ha escrito sobre el tema con rigor. Sigue vigente.

El margen se va estrechando y cada uno toma posiciones según objetivos institucionales propios y, queremos creerlo, el interés general de escolares y familias. De este modo, con la autonomía pedagógica y organizativa que pretendemos y a los mejores precios, podemos elegir entre el material más adecuado para la enseñanza y el aprendizaje escolar. Cobra aún más importancia establecer los criterios para su selección y provocar reflexiones y conflictos en el seno de los Equipos de Ciclo o los Claustros. Quizá pronto tengamos una carta de la SGAE si entre aquellos criterios no consideramos que se pueda reproducir de algún modo los recursos adoptados.

El día 19 de marzo pasado, durante la formación de las direcciones escolares de Málaga con D. Manuel Jesús Clavijo Ruiz, Jefe Servicio Sección de Planes de Estudios de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, mostramos públicamente nuestro interés en que las instrucciones sobre material curricular, libros de texto y su gratuidad, contemplen estos extremos. Las competencias clave no se adquieren solo con libros de texto aun siendo de gran ayuda. La autonomía del profesorado en coordinación con sus equipos docentes, debe servir al menos para elegir los soportes del conocimiento conforme a la norma, con absoluta libertad y estrictos criterios profesionales.

Materiales curriculares. Etre et Avoir

Libros de texto, materiales curriculares

Creo y parto de que la escuela y la formación más o menos reglada se podría estar echando en manos del mercado: el editorial, el de accesorios y útiles a diferentes precios para la escritura, el deportivo, electrónico, de cuadernillos especializados, festivales varios, clases de esto o aquello, excursiones diversas, etc. No digo que no sea una opción, de hecho otros países han abrazado el sistema sin contemplaciones y la escuela está ahí, justo en los brazos de las grandes corporaciones; pero, ojo, son también las grandes entidades editoriales, o tecnológicas las que se retratan y sustentan en parte el modelo y es el estado el que se encarga de poner los puntos sobre las íes, no los centros o la FDAPA. Son las grandes editoriales las que hacen proyectos transparentes y abiertos con libros de calidad y los ponen a disposición del sistema educativo público.

Tampoco digo no que haya buenos materiales, incluidos buenos libros de texto, y que estos no deban ser obtenidos o adquiridos con los fondos que proporciona el programa de gratuidad o los gastos de funcionamiento del centro, los que hay o los que debería haber; lo que digo es que si son buenos y de calidad contrastada; ¿por qué no se adquieren con urgencia? y si no tienen valor pedagógico alguno, ¿por qué no se prescinde de ellos cuanto antes?. En el cajón de sastre del material de uso común puede caber de todo si previamente no hemos apurado hasta el último céntimo del chequelibro o de las arcas del estado y hemos hecho bien una buena selección del material y los soportes. Propongo criterios de selección elaborados en nuestro centro y acordes con el proyecto educativo del mismo.

Se puede o se pudo ir por dos vías. Una, negociar con las editoriales la aportación de material propio de calidad incluidos los cuadernillos de inglés, so pena de quedarse sin ser “los elegidos”, e inducirlas de este modo a que confeccionen material realmente autosuficiente. Por eso, insistimos, es tan importante la que el equipo de ciclo realice una elección acertada y serena del material curricular, de acuerdo, cómo no, con unos criterios claros establecidos por los profesores y sin motivaciones ajenas a la profesionalidad de los docentes. Podemos, si se quiere, ir dejando los ajustes últimos a la dirección del centro, que debería garantizar un procedimiento transparente, ajustado a la norma y, claro que sí, siempre en la línea de obtener un material de calidad e imprescindible para el uso de todos sin exclusión o para aquellos que lo precisen. De igual modo, habría que limitar al máximo aquellos gastos familiares que no redunden en la mejora de la calidad y de los resultados escolares y sí en el deterioro de la espalda. Evitar fiestas o salidas innecesarias y costosas, de escaso valor formativo, varios cuadernos y cuadernillos por alumno, que se deshojan y nunca se “rellenan” por ser muchos, caros, demasiado grandes y malos.  Se podrían aportar ejemplos de cuadernos de escritura en Francia, a buen precio, grapados, menos voluminosos y con un forro plástico.

La segunda vía sería entrar en una carrera sin fondo del pedir material curricular variado y pagado por quienes puedan pagarlo de manera “opcional” y en los complejos entramados familiares que ello ocasiona por la diferencia de presupuestos; en en la programación de actividades extraescolares y complementarias con frecuencia fuertemente costeadas por familiares y al cabo, competir abiertamente en la selección natural de los escolares o de sus diferentes “rendimientos” segregando o cuanto menos distinguiendo entre aquellos que puede afrontarlo y aquellos que no, todo esto en los mismos centros públicos.

Para mí los problemas no son si es cara o barata la ignorancia, o si la educación nos parece prohibitiva: frase que me resulta demagógica y que se está esgrimiendo con frecuencia, con la aviesa intención de desprestigiar la escuela pública. Estoy convencido de que la ignorancia es algo que a la larga sale caro; sin embargo, no por gastar más somos menos ignorantes y sí por debatir y hablar menos de lo que se debería y confundir el “tanto tienes tanto vales”. Detrás de todo ello, están la fría tendencia a poner muchas cosas en el espacio que hay entre nosotros y los niños y las niñas; mientras que no se ponen a las personas para acompañarlos en su crecimiento personal.

¿Habéis pensando si el uso de cierto material no es una especie de placebo para la expresión libre y creativa de ideas y en diferentes lenguajes, incluidos el plástico, visual o el musical? “Página tal o cual del cuadernillo…” ¿Le hemos dado vueltas al hecho de que detrás de tanto equipamiento tecnológico, cacharros y materiales curriculares, solo se vislumbra una educación cara? Pero no precisamente por el coste del aquellos; sino porque el profesorado y su formación pasan a un segundo plano y comienzan a ser gravosos y sin criterio en la elección de sus herramientas de trabajo, despojados finalmente, digámoslo así, de una cierta dignidad profesional.