Convivencia escolar

Uno de los pasos previos para conseguir buenos rendimientos  escolares es el fomento de una convivencia escolar proactiva, ordenada, sincera; basada en el respeto por la diferencia, en la autosuperación diaria de los conflictos, no eludiéndolos sino conviviendo con ellos y madurando en su caldo, destilando las oportunidades que brindan; una convivencia fundamentada en los aspectos constructivos y no sólo en las dificultades, preocupada por la contribución desde todos los frentes sin evitar las responsabilidades y, por supuesto, una convivencia escolar efectiva, programada, no basada en el simple dejar hacer ni el propiciar las balsas de aceite que retrasan con sus pesados lastres, el avance y el progreso escolar. La programación se podría hacer con acuerdos y compromisos con los sectores implicados, AMPAS incluidas.

La convivencia es para quien la trabaja, se resiente con facilidad, pero incluso en los peores momentos suele dar buenos resultados si el engranaje funciona, la comunicación la engrasa y el fuel de los objetivos finales, su logro y celebración, la mueven.

La Jornadas sobre convivencia escolar de la CODAPA en Sevilla los días 2 y 3 de abril #conCODAPA en twitter son la espoleta de este artículo. Pilar Triguero ha sido la madre CODAPA hasta hace unos meses.  Su fama como presidenta de AMPA revulsiva, llegaba desde las faldas de las Cañadas, en las Lagunas (Mijas) hasta las mismas callejas del Boquetillo en Fuengirola. Admirábamos ese perfil seguro, su presencia y desparpajo en los medios, omnipresente en la Costa del Sol durante años. Ahora, Pilar ha dejado la primera línea en manos de un magnífico equipo al que hemos tenido el gusto de conocer, presidido por Francisco Mora Sánchez.

Un día, nuestro colegio tuvo un severo contratiempo: el grupo que dirijo quiso impedir que los intereses particulares de algunos padres y madres de nuestra asociación se mantuvieran a pesar de sus presiones. Reconozco ahora una percepción quizá errónea del asunto; pero aquellos días lo vivimos con intensidad. Los sinsabores y la inexperiencia en el cargo eran tantos, como la desazón que nos producía que no se comprendieran los cambios que nuestra organización escolar pretendía imprimir.

Pues bien, aquellos días, la presidenta de la CODAPA, estaba al tanto de todo y en una reunión casual en la que coincidimos percibí un sutil apoyo. Saber relegar a un segundo término los intereses particulares de un colectivo a los generales de la educación y de la escuela pública es algo a lo que no estamos acostumbrados. Confirmamos a ciencia cierta que los resabios entre padres, madres y profesorado no sirven para la mejora y que las relaciones fructíferas y la buena convivencia es signo y factor de una buena escuela. Hubo tiempos en que partes interesadas trataron de enfrentar a estos dos sectores; pero hoy el profesorado y los padres tienden a darse cuenta de ello, y esto se confirma en las Jornadas, de que se necesitan mutuamente. Conquistando cada cual en la parte del sistema que tiene asignada pero con incursiones a otros espacios comunes: la tierra de nadie que hay que ir ocupando con respeto y estrategia. Me consta que en otras ocasiones la actitud y posturas de la CODAPA representada en Pilar Triguero han sido las mismas: apoyo firme a las posiciones de padres, madres o directivos que sirvieran para el fin de una escuela mejor. No por separado y partidariamente, sino en un solo “Kit -llamémosle- de convivencia”, compuesto por buenas dosis de tacto e intuición; inteligencia aplicada, es decir, talento; saber hacer y timing. A ello, le añade Pilar un buen uso de una red natural de amigos y conocidos con la destreza virtual de sus cacharros portátiles, cosa que demuestra incluso escribiendo artículos en La Opinión de Málaga auxiliada por la Blackberry.

Confieso que con gente así: sin recelos ni envidias vanas, con profundo sentido común, es con quien habríamos de contar siempre para promover una adecuada convivencia escolar. Personas que saben hacer,  piensan bien y se mueven con una caja de herramientas y emociones completa.

Vídeo de la mesa redonda:

Contra la simplicidad administrativa

Nos llegó hace unos días al buzón de nuestro correo electrónico este artículo de queja que es un callado lamento en las escuelas, un claro ejemplo de lo que no habría que hacer, contrario a los postulados que aquí se mantienen de coordinación entre administraciones, simplicidad, eficacia y productividad administrativa. Al parecer se pretende que los horarios del profesorado, ya introducidos en la plataforma Séneca se vuelquen uno a uno, tecla a tecla en una hoja de cálculo flamante con más de 3 folios de instrucciones para su confección.

Lástima que no se cotejen procedimientos administrativos y que cada unidad, servicio o negociado de la administración educativa andaluza no tengan siempre presente que de nada sirven sobrecargas a las escuelas. Nuevas trabas y requisitos administrativos que ya tienen realizados y que sólo consiguen lo que no pretenden: entretener a los equipos y desviarlos de su auténtica misión pedagógica.

Hay temas en nuestras propuestas de mejora urgente de la administración educativa: la ineficacia de Séneca, una aplicación para la gestión de centros educativos andaluces que tiene muchas virtualidades pero adolece de adherencias que se podrían eliminar fácilmente. Nos se debe tolerar en concreto: que esta aplicación no permita actualizar con flexibilidad el Plan de Centro, firmar digitalmente las funciones tutoriales -que otras veces se ha hecho-, que se llegue, como nos tememos, a duplicar la información en una Memoria Informativa de confección anual que sólo repite lo ya introducido, sobrecargarnos de tareas innecesarias y el desconocimiento detallado de algunos planes y proyectos. Ni que decir tiene el retraso en las reparaciones e instalaciones primeras de ESCUELA TIC 2.0.

En muchos directivos se refleja el desconcierto y la desazón que produce una evidente falta de coordinación administrativa, precisamente aquello que se manifiesta en los principios contenidos en el Artículo 3 de la Ley de procedimiento administrativo que me permito reproducir:

Artículo 3. Principios generales.

1. Las Administraciones públicas sirven con objetividad los intereses generales y actúan de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Constitución, a la Ley y al Derecho.

 

 

Igualmente, deberán respetar en su actuación los principios de buena fe y de confianza legítima.

 

 

2. Las Administraciones públicas, en sus relaciones, se rigen por el principio de cooperación y colaboración, y en su actuación por los criterios de eficiencia y servicio a los ciudadanos.

Hay asociaciones de Directores de Infantil y Primaria, como ASADIPRE, @asadipre, que son una fuente inagotables de ideas y críticas constructivas expresadas a través de sus foro de formación Magister, que se está desaprovechando. Es una Asociación con directores y directoras que sólo intenta de “buena fe” mejorar la escuelas públicas andaluzas y que no cuenta siempre con los respaldos, “la confianza legítima” y los recursos suficientes para llevarlo a cabo. Tarde o temprano caeremos en la cuenta del enorme potencial y talento de estos directivos y su capacidad de transformación en sus centros.