MATERIAL CURRICULAR/LIBROS DE TEXTO

Las cartas admonitorias a las direcciones escolares de ANELE del curso pasado y ASILIPA de este año, asociaciones que defienden los intereses de los editores de libros de texto y de libreros y papeleros respectivamente y también de un modo contrapuesto, añaden un aliciente más al clásico debate sobre el material curricular en los centros; sobre todo en aquellas comunidades, que siguiendo preceptos constitucionales, es gratuito. Tocamos este tema hace algunos meses en una entrada de este mismo blog.

librosymaterialLo más simple, aunque creo que no es lo mejor, sería elegir lotes completos, dar listas de material cerradas y dejar que el mundo gire a nuestra alrededor sin más complicaciones. Esta conducta, tan estrecha de miras, anula cualquier atisbo de profesionalidad docente, y por tanto de una mínima vida escolar. A mi juicio, el magisterio pierde con ella su más genuina capacidad de análisis reflexivo sobre los soportes, pasando a no decidir nada durante al menos cuatro años más, tiempo que lo hará hibernando al tibio calor del material elegido. Jaume Martínez Bonafé ha escrito sobre el tema con rigor. Sigue vigente.

El margen se va estrechando y cada uno toma posiciones según objetivos institucionales propios y, queremos creerlo, el interés general de escolares y familias. De este modo, con la autonomía pedagógica y organizativa que pretendemos y a los mejores precios, podemos elegir entre el material más adecuado para la enseñanza y el aprendizaje escolar. Cobra aún más importancia establecer los criterios para su selección y provocar reflexiones y conflictos en el seno de los Equipos de Ciclo o los Claustros. Quizá pronto tengamos una carta de la SGAE si entre aquellos criterios no consideramos que se pueda reproducir de algún modo los recursos adoptados.

El día 19 de marzo pasado, durante la formación de las direcciones escolares de Málaga con D. Manuel Jesús Clavijo Ruiz, Jefe Servicio Sección de Planes de Estudios de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, mostramos públicamente nuestro interés en que las instrucciones sobre material curricular, libros de texto y su gratuidad, contemplen estos extremos. Las competencias clave no se adquieren solo con libros de texto aun siendo de gran ayuda. La autonomía del profesorado en coordinación con sus equipos docentes, debe servir al menos para elegir los soportes del conocimiento conforme a la norma, con absoluta libertad y estrictos criterios profesionales.

LA PIEDRA Y LA GESTIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS

902px-Punishment_sisyphCuando todos estamos con ganas de hacer una parada en la intensa vida escolar, llegando a la Semana Santa de vacaciones con un cierto grado de certidumbre, sucede un acontecimiento imprevisto en la plantilla de nuestro centro educativo. Deseo compartir esta experiencia reciente, concretamente del viernes pasado. Un caso que está estrechamente vinculado con la deficiente gestión de los recursos humanos que nuestra Consejería de Educación, Cultura y Deporte está llevando a cabo. Lo hago por una simple razón práctica: si seguimos así no hay proyecto educativo de calidad que perdure, ni diseño educativo que pueda ponerse en pie con una mínimas garantías para conseguir sus metas. Sírvase el amable lector o lectora de enjuiciar por sí mismo y emitir finalmente sus comentarios, si es que le apetece.

Después de más de seis meses ejerciendo como sustituta de una compañera de Inglés, el viernes 27 de marzo, cesaron a una maestra del centro que pretendo dirigir a diario. Sin previo aviso ni a mí ni a la maestra,  y según parece, con la firme intención de que no podamos maniobrar, ni tan siquiera manifestar una queja y con la alevosía desprendida después de unas elecciones autonómicas en Andalucía. La maestra pertenecía a una bolsa de urgencia creada para cubrir las bajas de profesorado especialista en Lengua extranjera-inglés. Entre la Dirección General del ramo y los sindicatos que solo miran su propio ombligo en lugar de pensar en el interés general de los escolares, han decidido abrir una nueva bolsa para aquellos que supuestamente tienen más derechos laborales. No se ha podido esperar a que termine el curso o cualquier periodo lectivo mínimamente estable, tampoco a que se cubran plazas mediante el concurso-oposición ya convocado en nuestra comunidad. Hay que comenzar de nuevo una y otra vez, como si de un castigo del inframundo se tratara, donde, como Sísifo, empujemos una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra ruede de nuevo cuesta abajo.

Ha sido una andanada en la línea de flotación de programas y proyectos extremadamente sensibles y que necesitan de un profesorado bien formado, de plantillas estables y preparadas, de personal especialista cualificado. En nuestro caso, el proyecto bilingüe sufre las decisiones pendulares y sin fundamento pedagógico de una administración ausente. Sin la imprescindible autonomía para proponer y mantener al personal de nuestros centros, no vemos que a medio plazo se avance un ápice en los resultados y procesos de esta escuela pública. Mientras tanto, se aprovechan de nuestra inoperancia no pocos colegios concertados y academias.

No es la primera vez que sucede. En el curso 13/14, durante el mes de octubre se abrió una bolsa de urgencia de inglés para sustituir bajas en muchos centros de Andalucía. El día 21 de diciembre, hubo que cesar a las maestras y maestros sustitutos porque se incorporaría con fecha 7 de enero un nuevo profesorado. El mismo caso que se repite una y otra vez, y la piedra rueda de nuevo ladera abajo.

En mi centro -nos comenta otro director- ha pasado lo mismo. “Llamaron a las compañera a las 13.45 horas para confirmar el cese. Lo siento por ella que, por ejemplo, acababa de pagar el alquiler de abril, pero sobre todo por los niños que empezaron con una tutora y ahora que están completamente adaptados a esta compañera tienen que volver a cambiar. Un desastre.” Sobran las razones por las que debemos aunar cuanto antes capacitación con autonomía, hay motivos para la alerta y para manifestar indignación y rechazo.

Cuando en los países del conjunto de la OCDE [*] y de la Unión Europea, el alto grado de autonomía de los centros educativos facilita que la dirección objetivamente evaluada en función de los resultados y procesos que se dan en su centro y no por impulso u opinión de parte, responde consecuentemente de todos los recursos que se ponen al alcance de sus centros,  en España, los colegios públicos carecen de ella para una toma efectiva de decisiones. Mientras que en la OCDE y en la UE21 los centros educativos asumen el 41% y el 46% de las decisiones respectivamente, en España este porcentaje tan solo alcanza un 25% y es aún menor en los colegios de infantil y primaria.

Reconozco que no debe de ser fácil conjugar temas laborales con aspectos educativos, pero muchos de nosotros creemos que habría que establecer siempre la prevalencia de estos últimos. De ningún modo podemos consentir que se haga volar por los aires proyectos educativos por no cuidar con esmero la política de personal de los colegios.