Fracaso escolar. “Cada lunes recordemos que 1/3 no termina”

Fracaso escolarEn las IV Jornadas de ASADIPRE (Asociación de Directores y Directoras de centros educativos de Infantil, Primaria y Residencias Escolares) que se han celebrado en San Fernando (Cádiz), el Consejero de Educación de la Junta de Andalucía, don Francisco J. Álvarez de la Chica hizo unas declaraciones audaces, valientes… Se mimetiza bien con los auditorios: ya le he oído en varias ocasiones y tiene la palabra justa y el discurso pausado, que si lo piensas bien… parece en parte contradictorio, por su radicalidad, con la figura de un Consejero de Educación.

No obstante, habrá que aplicarle con urgencia los principios de nuestra particular “Revolución Positiva”para analizarlo en su vertiente práctica: los hechos. A nuestro juicio, la administración educativa comete o vienen cometiendo varios errores: primero, no parece creer en la diversidad de criterios, ya que no aprovecha, como sería deseable, aquellos de los que disienten; al menos, no se percibe de este modo. El respeto por la idea contraria se vio, eso sí, con nitidez en el Ministro de Educación, Ángel Gabilondo cuando hacía un denodado esfuerzo por llegar a pactos, incluso dejando principios fundamentales en el camino, llevado por el respeto táctico a un adversario que tampoco se lo merecía. No fue posible.

Segundo, hemos de encontrar cuanto antes el principio de efectividad reflejado, como no podía ser de otro modo, en los actos administrativos que se produzcan. Efectividad como la facultad de planificar cualquier actividad y hacerla realmente poniendo todos los medios admisibles que estén a nuestro alcance. No sólo decirla, algo latino y propio de la ideología española, reflejada con detalle en el libro de Gil Calvo , en el que el ensayista apunta a que los españoles fallamos en el respeto a la legalidad y a los derechos del adversario. Queremos que el Estado haga todo por nosotros, pero quizá nosotros faltemos a otro principio fundamental: el de contribución, y no hagamos nada por nadie.

Se dijo en aquel foro que contaremos con un nuevo plan de formación con cambios muy significativos, algunos de ellos obvios: incentivando a los excelentes para transferir el conocimiento a los demás y que vuelvan después a lo que ya saben hacer bien: la enseñanza. Habrá también cambios profundos en el Programa de calidad y ,mejora de los rendimientos escolares. No quiere que decaigamos en los empeños. Por ello, será un programa cada vez más exigente. “Nos interesa también el grado de satisfacción de las familias y hay que indentificarlo”. Quiere y pretende desplegar algo que no es ningún secreto: trabajo colaborativo del profesorado con sistema de acreditación que nos permita saber con quién contamos para las mejores enseñanzas. Para ello, en los centros habrá que “programar y hacer una prescripción de las necesidades de formación del profesorado”. Esto, según parece, se encamina sin titubeos a una formación permanente, como no podía ser de otro modo, acorde con las necesidades del centro y del escolar.

Tenemos que perseverar e inocular “responsabilidad social sin descanso”. Toda la tarea salta por los aires si los valores escolares no son los mismos que los del hogar, llegó a afirmar con contundencia. La LEA y los reglamentos empiezan a dar algún resultado y todos los ciudadanos deberán saber los resultados particulares de sus hijos, y los datos concretos, dentro de un rango de mejora deseable, en el marco de una estadística del colegio, el barrio o la ciudad…

Añadió uno de nuestros temas preferidos en el blog: la burocratización de las escuela y dijo en esa línea que pide la participación en breve en un grupo para “desburocratizar” todo lo deburocratizable, prescindiendo de aquello que aporte muy poco de “know-how”, y ahí se atrevió con un guiño bilingüe. “No vamos a pedir papeles que no leamos y contestemos”. “La tecnología no puede provocar un proceso de involución, como lo está haciendo”. Vamos que si las frases las escribe uno aquí… nos tachan de redomados trolls. Pero sí, son literales del discurso pronunciado.

Y a estas añadió algo con lo que definitivamente nos tenemos que quitar el sombrero y ponernos el verde del ingenio: “con cada norma, habrá que medir su “impacto burocrático”. Cayendo de lleno en nuestra temida burocratización, que no burocracia.

Al final del speech, confiesa que quiere y pide la complicidad de los denomina la toma de tierra del sistema escolar: los directores y directoras y el profesorado andaluz en su nueva unidad de medida: el centro educativo, y nos pide que “cada lunes recordemos que 1 de cada 3 alumnos no termina”. Confieso que me gusta este discurso claro, apoderándose de las ideas más controvertidas y radicales del las pedagogías críticas y de transformación.  “Recordemos todos los lunes que uno de cada tres alumnos no termina”. Hay reconocer a diario la expresión y recitarla con toda su crudeza.

Y hablando de fracaso educativo y abandono temprano, recogemos este artículo de hoy, motivo de la entrada:

http://www.elpais.com/articulo/educacion/abandono/escolar/fragua/primaria/irreversible/elpepuedu/20110321elpepiedu_1/Tes

Estamos ante una declarada intención de de llamar a las cosas por su nombre: el fracaso es fracaso escolar; no “alumnar” y no se puede, -como se ha estado haciendo mucho tiempo- camuflar y evitar con eufemismos, hablando sólo de “éxito educativo”. Un éxito que no llegará si no se pasa de las palabras a los hechos.

Contra la simplicidad administrativa

Nos llegó hace unos días al buzón de nuestro correo electrónico este artículo de queja que es un callado lamento en las escuelas, un claro ejemplo de lo que no habría que hacer, contrario a los postulados que aquí se mantienen de coordinación entre administraciones, simplicidad, eficacia y productividad administrativa. Al parecer se pretende que los horarios del profesorado, ya introducidos en la plataforma Séneca se vuelquen uno a uno, tecla a tecla en una hoja de cálculo flamante con más de 3 folios de instrucciones para su confección.

Lástima que no se cotejen procedimientos administrativos y que cada unidad, servicio o negociado de la administración educativa andaluza no tengan siempre presente que de nada sirven sobrecargas a las escuelas. Nuevas trabas y requisitos administrativos que ya tienen realizados y que sólo consiguen lo que no pretenden: entretener a los equipos y desviarlos de su auténtica misión pedagógica.

Hay temas en nuestras propuestas de mejora urgente de la administración educativa: la ineficacia de Séneca, una aplicación para la gestión de centros educativos andaluces que tiene muchas virtualidades pero adolece de adherencias que se podrían eliminar fácilmente. Nos se debe tolerar en concreto: que esta aplicación no permita actualizar con flexibilidad el Plan de Centro, firmar digitalmente las funciones tutoriales -que otras veces se ha hecho-, que se llegue, como nos tememos, a duplicar la información en una Memoria Informativa de confección anual que sólo repite lo ya introducido, sobrecargarnos de tareas innecesarias y el desconocimiento detallado de algunos planes y proyectos. Ni que decir tiene el retraso en las reparaciones e instalaciones primeras de ESCUELA TIC 2.0.

En muchos directivos se refleja el desconcierto y la desazón que produce una evidente falta de coordinación administrativa, precisamente aquello que se manifiesta en los principios contenidos en el Artículo 3 de la Ley de procedimiento administrativo que me permito reproducir:

Artículo 3. Principios generales.

1. Las Administraciones públicas sirven con objetividad los intereses generales y actúan de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Constitución, a la Ley y al Derecho.

 

 

Igualmente, deberán respetar en su actuación los principios de buena fe y de confianza legítima.

 

 

2. Las Administraciones públicas, en sus relaciones, se rigen por el principio de cooperación y colaboración, y en su actuación por los criterios de eficiencia y servicio a los ciudadanos.

Hay asociaciones de Directores de Infantil y Primaria, como ASADIPRE, @asadipre, que son una fuente inagotables de ideas y críticas constructivas expresadas a través de sus foro de formación Magister, que se está desaprovechando. Es una Asociación con directores y directoras que sólo intenta de “buena fe” mejorar la escuelas públicas andaluzas y que no cuenta siempre con los respaldos, “la confianza legítima” y los recursos suficientes para llevarlo a cabo. Tarde o temprano caeremos en la cuenta del enorme potencial y talento de estos directivos y su capacidad de transformación en sus centros.