Contra la simplicidad administrativa

Nos llegó hace unos días al buzón de nuestro correo electrónico este artículo de queja que es un callado lamento en las escuelas, un claro ejemplo de lo que no habría que hacer, contrario a los postulados que aquí se mantienen de coordinación entre administraciones, simplicidad, eficacia y productividad administrativa. Al parecer se pretende que los horarios del profesorado, ya introducidos en la plataforma Séneca se vuelquen uno a uno, tecla a tecla en una hoja de cálculo flamante con más de 3 folios de instrucciones para su confección.

Lástima que no se cotejen procedimientos administrativos y que cada unidad, servicio o negociado de la administración educativa andaluza no tengan siempre presente que de nada sirven sobrecargas a las escuelas. Nuevas trabas y requisitos administrativos que ya tienen realizados y que sólo consiguen lo que no pretenden: entretener a los equipos y desviarlos de su auténtica misión pedagógica.

Hay temas en nuestras propuestas de mejora urgente de la administración educativa: la ineficacia de Séneca, una aplicación para la gestión de centros educativos andaluces que tiene muchas virtualidades pero adolece de adherencias que se podrían eliminar fácilmente. Nos se debe tolerar en concreto: que esta aplicación no permita actualizar con flexibilidad el Plan de Centro, firmar digitalmente las funciones tutoriales -que otras veces se ha hecho-, que se llegue, como nos tememos, a duplicar la información en una Memoria Informativa de confección anual que sólo repite lo ya introducido, sobrecargarnos de tareas innecesarias y el desconocimiento detallado de algunos planes y proyectos. Ni que decir tiene el retraso en las reparaciones e instalaciones primeras de ESCUELA TIC 2.0.

En muchos directivos se refleja el desconcierto y la desazón que produce una evidente falta de coordinación administrativa, precisamente aquello que se manifiesta en los principios contenidos en el Artículo 3 de la Ley de procedimiento administrativo que me permito reproducir:

Artículo 3. Principios generales.

1. Las Administraciones públicas sirven con objetividad los intereses generales y actúan de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Constitución, a la Ley y al Derecho.

 

 

Igualmente, deberán respetar en su actuación los principios de buena fe y de confianza legítima.

 

 

2. Las Administraciones públicas, en sus relaciones, se rigen por el principio de cooperación y colaboración, y en su actuación por los criterios de eficiencia y servicio a los ciudadanos.

Hay asociaciones de Directores de Infantil y Primaria, como ASADIPRE, @asadipre, que son una fuente inagotables de ideas y críticas constructivas expresadas a través de sus foro de formación Magister, que se está desaprovechando. Es una Asociación con directores y directoras que sólo intenta de “buena fe” mejorar la escuelas públicas andaluzas y que no cuenta siempre con los respaldos, “la confianza legítima” y los recursos suficientes para llevarlo a cabo. Tarde o temprano caeremos en la cuenta del enorme potencial y talento de estos directivos y su capacidad de transformación en sus centros.