INSTRUCCIONES/ ORIENTACIONES: LA VOZ EN LA DISTANCIA

No habría que olvidar que casi siempre autonomía equivale a decir que estás solo, con tus fuerzas limitadas, con recursos precarios y ineficientes frente a un problema de una magnitud colosal.

Las comunidades autónomas han seguido un proceder distinto en virtud de las atribuciones que tienen conferidas. El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19,establece en sus artículos seis y nueve cómo ha de obrarse en este caso.

“Cada Administración conservará las competencias que le otorga la legislación vigente en la gestión ordinaria de sus servicios para adoptar las medidas que estime necesarias en el marco de las órdenes directas de la autoridad competente a los efectos del estado de alarma y sin perjuicio de lo establecido en los artículos 4 y 5.”

Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo de 2020.

La autoridad competente en este estado de alarma no muestra intención de atribuirse responsabilidad adicional alguna más allá de una coordinación de plazos para la selectividad y los consiguientes ajustes del Bachillerato. Fruto de la reunión de la Comisión general de la Mesa sectorial de educación, el cómo proceder para la evaluación ante la pandemia del COVID-19 —parece ser que— es lo que más preocupa al sistema educativo. El Consejo Escolar del Estado lo acusa en su borrador poniendo el foco en la titulación de las diferentes etapas.

Como ya apuntamos en una entrada anterior, ahora nos movemos entre la indulgencia del “aprobado general” y la necesidad de títulos. sobre todo al término de determinadas etapas educativas y de cara a los estudios en la Universidad.

Casi todas las comunidades han adoptado posiciones en esta materia, comunicadas a los centros mediante órdenes precisas, instrucciones u orientaciones y criterios. Fernando Trujillo dan los ejemplos de Andalucía y Cataluña, pero también veremos cuál ha sido la posición de Castilla y León. Las comparativas podrían y deberían hacerse en todo el estado español, sin embargo, creemos que variarían desde posiciones de una mayor libertad, responsabilidad y confianza en los centros, a otras más acotadas, ajustándose a normas más precisas.

No sé qué estarían esperando los docentes, sus directores y directoras, sus comunidades educativas, pero creo que en una situación como la actual, ante el desconcierto de muchos, la incertidumbre de la mayoría, el ensayo y error de todos, y después de 3 semanas, era más que oportuno gozar de un rango normativo claro, no de orientaciones imprecisas. Ello nos es óbice para que se permitiera, a su vez, distintas soluciones en el marco de la autonomía escolar. No obstante, no habría que olvidar que casi siempre autonomía equivale a decir que estás solo, con tus fuerzas limitadas, con recursos precarios y ineficientes frente a un problema de una enorme magnitud.

La Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía, después de unas instrucciones generales del 13 de mazo, con las que suspendía la actividad presencial en los colegios, y tras la reunión del día 17 de marzo de Comisión general de la Mesa sectorial de la Educación, saca una circular el 2 de abril, en víspera del Viernes de Dolores. Son unas Instrucciones que pretenden aclarar los procesos de enseñanza-aprendizaje y de evaluación en sus centros docentes de Andalucía tras la publicación de la Orden de 13 de marzo de 2020 de la Consejería de Salud y Familias y la Instrucción de 13 de marzo de 2020, de la Viceconsejería de Educación y Deporte, relativa a la suspensión de la actividad docente presencial en todo en todo el Sistema Educativo Andaluz. Ve necesario reforzar los procesos de trabajo colaborativo del profesorado, en coordinación tanto con los equipos directivos, como con los distintos órganos de coordinación docente, teniendo en cuenta el importante papel desempeñado por las familias en el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas y recordando la importancia de que el profesorado y las familias se sientan acompañados en su quehacer diario.

Por su parte, el día 1 de abrir ven la luz unos criterios: “Criteris per al desenvolupament de l’acció educativa i l’avaluació dels alumnes pel Covid19“ del Departament d’Educació de la Generalitat de Cataluña

Previamente, el mismo Departament, el día 19 de marzo, puso en manos de sus comunidades educativas unas orientaciones sobre cómo proceder para los procesos de enseñanza y aprendizaje desarrollados durante el estado de alarma.

En Castilla y León, durante la suspensión de las actividades educativas presenciales, los centros educativos han elaborado planes de trabajo y recursos para garantizar que el alumnado pueda continuar trabajando de forma no presencial, y se han habilitado los canales y procedimientos necesarios para garantizar que la información de las tareas propuestas llegue a todas la familias, con el objetivo de procurar que el alumnado mantenga diariamente una rutina y unos hábitos de estudio en sus domicilios a través de la realización de las tareas propuestas. Ante esta circunstancia excepcional traen a colación lo establecido en su calendario escolar para el curso 2019-2020: las vacaciones de Semana Santa se celebrarán entre el 3 y el 13 de abril, por lo que respetando la autonomía de los centros educativos, se recomienda que para el citado periodo vacacional de Semana Santa, los centros realicen una planificación que permita que este sea un periodo de descanso. Sin embargo, quieren remarcar el carácter lectivo a la actividad docente y de aprendizaje realizada en el periodo no presencial. E insiste, en tener en cuenta las proyectos, actividades o pruebas realizadas durante el período no presencial, dado que en las diferentes enseñanzas la evaluación tiene un marcado carácter formativo. Todo ello con la finalidad de reconocer el esfuerzo realizado por el alumnado durante la suspensión de actividades presenciales.

Para analizar los modelos propuestas y su validez o no para este tiempo de cuarentena en casa en el que hay que combinar unas circunstancias excepcionales, unas condiciones y necesidades mínimas que habrían de ser cubiertas, con unas aprendizajes profundos y duraderos que eviten la desigualdad y el abandono, me permitiré tener en cuenta una seríe de requisitos. Podrían ser útiles para las programaciones didácticas del profesorado y la evaluación de su desarrollo. Ilustraré con los ejemplos que más conozco: el caso andaluz.

  1. Se pueden combinar las normas didácticas básicas y claras con una mayor flexibilidad y orientaciones amplias, que sirvan tanto al profesorado y a los centros más audaces, como a los más tradicionales.
  2. Deben marcarse una principios para evitar el desapego, el abandono o la desigualdad del alumnado.
  3. Las condiciones del aprendizaje comunitario y confluyente en la distancia tendrían que conocerse por profesorado, direcciones, órganos de apoyo, coordinación y supervisión docente u otros agentes sociales para eliminar cualquier nueva brecha. Eso queda bien reflejado en las Instrucciones de Andalucía.
  4. Además en Andalucía el plan SYGA para la alimentación del alumnando con especial vulnerabilidad se ha mantenido y abierto a nuevas propuestas de los servicios sociales. Las raciones de comida se reparten dos días en semana con la colaboración de los ayuntamientos
  5. Sugerimos envolver los contenidos básicos tradicionales de unas sólidas destrezas de aprendizaje en familia, con el privilegio de un tutor o tutora —el magisterio— que supervisa fraternalmente el progreso en la distancia. Sería un back to basics donde Arte, Lengua, Matemáticas y materias afines donde se pusiera el énfasis en las competencias del Siglo XXI y supusieran una nueva forma de aprender.
  6. En este paquete no entraría la enseñanza global o aprendizaje basado en proyectos, ya que a nuestro juicio, solo acarrean más desigualdad. Otra cosa son las tareas y retos semanales conforme a un modelo de progresión como el que propone Daisy Christodoulou “Making good progress?” Claro con secuencias de aprendizaje que eviten lo fugaz o framentado y con una guía simple para llevarlos a cabo en el ámbito doméstico.
  7. A ello se añadiríamos las oportunas estrategias de autoevaluación y coevaluación, rúbricas de entrada única, y portafolios digitales o físicos que habrá en todo caso que presentar y celebrar con lo aprendido en comunidad.
  8. Plantear 60 minutos de lectura y 15 minutos de escritura en un diario.
  9. En esa línea, Isidro Rodríguez Pulido del Equipo Motor Iniciativa y Comunicación lo recoge con todo lujo de detalles. Este grupo de profesionales de la enseñanza hace acopio de un sinfín de herramientas útiles para el crear mapas de géneros discursivos sobre todo orales, con guías didácticas y juegos para desarrollarlos.
  10. Los calendarios y los contenidos dependerán del ritmo de los acontecimientos y del rigor del brote epidémico; del confinamiento y de la paulatina vuelta a una normalidad, que será bien distinta y estará con frecuencia en los bordes, en las afueras, al límite de lo personal y colectivo.
  11. De ahí la importancia de la atención emocional y de recuperar las fortalezas en línea con la Psicología Positiva y cómo no de la irrenunciable poda o simplicación del currículo.
  12. Habría que evitar los encargos de tareas o proyectos largos al final de un periodo sin la debidad tutela de las funciones ejecutivas de aquel alumnado y familias que están al borde del colapso.
  13. Es esencial contar con una acción tutorial potente y pautas incrementales intermedias y la definición y tutoría de los aprendizajes, evaluando los desempeños por semanas. La clave de nuevo sería el establecer qué desempeños hay que procurar al final de la tarea.
  14. Se ha de procurar marcar unas rutinas familiares recurrentes. Una de las enseñanzas del confinamiento ha sido la de darnos cuenta de que las rutinas son muy valiosas. Rutinas domésticas y de trabajo. Unas se pierden o sustituyen por otras: son esas benévolas esclavitudes que nos dispensan del esfuerzo de pensar y de la fatiga de decidir.
  15. No hay que olvidar que los procesos de enseñanza y aprendizaje se realizan mediante dispositivos o personas interpuestas. El ensayo y el error tiene que funcionar.
  16. Por ello, el lenguaje didáctico entre las familias y los docentes debería de ser similar. El docente puede estar más o menos alejado de esa conversación y de la compañía en función de los medios que utilice. Este enfoque quizá sea el más fácil de entender por las familias: un lenguaje común que dé paso a un discurso comprensible, hecho a base de rutinas, y recetarios básicos, algo similar a los calendarios de la CEAPA enriquecidos con aspectos académicos.
  17. Podemos ir desde una completa y revisada educación en la distancia como la planteada en la Junta de Andalucía a tecnologías entrañables como el teléfono o el servicio de Correos o las cartas. Sujetos a sólidos vínculos comunitarios bien sean con las familias, delegados de padres y madres, u otros alumnos o alumnas que puedan ayudar a quien se retrase.
  18. Para facilitar el vículo y la cercanía hemos de recurrir a herramientas que procuren tiene en uno la necesidad de las otras y los otros, del contacto, la mirada y la viva voz.
  19. Las direcciones y el liderazgo para el aprendizaje se debe ejercer de forma colaborativa, con alianzas y confluencias múltiples.
  20. En Andalucía se plantean refuerzos graduales para el alumnado que haya quedado en desventaja o ya lo estuviera. Sería al finalizar con el estado de alarma.
  21. El Aprendizaje Dialógico en la base teórica de Comunidades de Aprendizaje,puede servir aún más en estas circunstancias. Los principios del Aprendizaje Dialógico son: Igualdad de diferencias, Dimensión Instrumental, Solidaridad, Participación de la Comunidad, Diálogo Igualitario, Transformación y Creación de Sentido.

HOJA DE CONTROL DE PROGRAMACIONES

https://drive.google.com/open?id=1P3Wt1eBkKSfyhHTIk9IeRFvX0h_Bd09C

CONCLUSIONES Y CONCESIONES

Sin entrar, por ahora, en polemizar sobre qué Comunidad o institución lo está haciendo mejor o peor, nos sumamos a un enorme movimiento civil con un sentido único que nos gustaría fuera sin retorno: mejorar las condiciones de la enseñanza y los aprendizajes de nuestra tierra Andalucía, sintiéndonos parte afectivo-social de un sistema común, de un solo cuerpo solidario como el español.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad!

Himno de Andalucía